jueves, septiembre 04, 2008

Antología de SMS volumen I.

Una herramienta más de comunicación: los mensajes de texto.

En el programa de radio siempre llegan unos cuantos: a fin de mes menos porque casi no hay tarjeta, parece. Acá va una recopilación hecha un poco al tuntún, sin seleccionar mucho.

Ahora empezaré a guardar los mejores, para compartirlos acá.

Sobre la nostalgia:

El 24 de agosto algunos se divierten y otros se amargan más la vida. Como no alcanzaba con las "fiestas tradicionales" para recordar las angustias pasadas, los seres que ya no están, los errores cometidos, algunos aprovechan la llamada Noche de la Nostalgia para ser un poquito más miserables.

"hola soy un dsilusionado tengo nostalgia d haber perdido a mi mujer y mis hijos cosas d la vida que uno se arrepiente y ya n hay vuelta atras."

Sobre mi voz:

Como locutora me llegan comentarios de todo tipo con respecto a mi voz. Comparto algunos acá. Pero antes, una observación: aquellos que trabajamos en radio siempre cargamos con la imaginación ajena: una voz sensual es sinónimo, para algunos, de una rubia, flaca y de unmetrochenta. Cuando vienen a la radio o te conocen por ahí les ves en la mirada un: "ah.. sos vos?" como si una tuviera la culpa.

Los comentarios son textuales, no les cambié nada, ni las faltas, aunque duela.

"estaba sestiando y sentia qe alguien me llamaba y me derpete pero no era nadie solo qe habia empezado el programa de la voz mas dulce. saludo JF"
"Apareci mi voz dulce y esa risa tan bonita, que cada dia, me enamora mas, seri capaz de subirme, en la punta del obelisco x ti, leo"
"si sigo escuchando esa risa y tu voz, tan dulce que tenes? Seria capaz de matar una ballena a chanquletazo, por ti, besos"

Los que me defienden:

Otros se apiadan del acoso y saltan amablemente en mi defensa.

"mi amable y simpatica companera d todas las tarde estoy escuchando como t descargan artilleria pesada t mando un beso Cefe"

No todos son elogios...

Bué, algunos tienen muy mala onda y se toman todo a mal. Fue un comentario inocente, pero este cristiano se lo tomó muy a pecho.

"Me estas tomando el pelo flaca.Conductora del orto"
"el progr esta muy bueno faltaria cambiar la conductora ja. Broma che tanto tiempo andas bien? Como has estado? espero q bien. Hugo"

Pedidos Musicales:

La música es parte importante del programa y en el estilo nadie se pone de acuerdo. Conformar a todo el mundo se complica así que paso lo que me gusta a mí. Cumbia no paso bajo ningún concepto, transo con alguno de los grupejos nuevos, 0 tolerancia a los temas remixados: nada de punch punch. Estos dos son sólo como ejemplo, porque de estos son muchos.

"Soy el tatuado no le pases cumbia pasa rata blanca"
"CHE COSA RICA PASAME MAL BICHO D F CADILAS QUE ESTOY LABURANDO GRACIAS"

Sobre el lobisón de J.P. Varela:

Cada tanto largamos algún tema para que los oyentes comenten, o lo hacen espontáneamente. Con esto nunca se sabe porque los intereses son diversos. Algunos son muy graciosos, como cuando salió el tema del lobisón de José Pedro Varela

uno escribió: "yo vi al lobison, me iba corriendo con una oveja al hombro y era lijero"
luego agregó: "y llevaba un motorola en la cintura"
"Que venga a hacer un extritic el lobison jajajajaja ALE muy bueno el programa"

extritic es, creo yo un streap tease. Una buena sugerencia para la Real Academia para cuando quiera castellanizarla.

Maravilla.

martes, septiembre 02, 2008

1979


Empezó setiembre.

Cuenta regresiva de los 29.

Y sigo sin creérmelo y alguien a mí me está contando años de perro. O será esta vida perra? No sé, yo tengo 23 y no sé que pasó que la cédula dice 1979.

79! Maravilla. Soy de los años setenta.

Y en el 91 salía de la escuela y ahora tengo alumnos que nacieron ese año.

Veo volver modas como el horrendo jopo que se hacen estas niñas que nacieron cuando faltaban sólo 9 años para que los autos volaran.

Porque en el 2000 los autos iban a volar y alguien me engaño, seguramente el mismo que dice que ahora cumplo 29.

Yo prefiero no creerle mucho.

Si todavía me gusta jugar con plasticina, me emocionan los libros de la colección Robin Hood y cada tanto me compro una caja de colores.

Ahora los niños me dicen Señora y me dan ganas de agarrarle la orejita porque yo-no-soy-señora, nene. Pero angelito, debe ser parte del complot.

Y uno se cree que todavía tiene 23, pero ahí, cuando ya está convencido y sus amigos también: aparecen aquellos niños que uno vio nacer y ya hablan y son seres pensantes.

Y seré adulta, nomás?

Por mí, paso.

Como escuché hace poco y ni me acuerdo dónde: “pedí tener años como arena en el puño pero me olvidé de pedir que sean años de juventud”

miércoles, agosto 20, 2008

Paro General

Olimpíadas o Juegos olímpicos, ahora es lo mismo. (pero yo no estoy de acuerdo)

Todos estamos en Beijing (por qué ya no le decimos Pekín) por estos días. Desde que a Milton se le dio por ganar una medalla, ahora están atentos por si se repite la hazaña. Algo así como escrutar el cielo nocturno en busca de otra estrella fugaz.

Liniers también tiene un chiste sobre los juegos olímpicos:







Foto va, estúpida viene.

Ayer recordaba un episodio de vergüenza propia. De esto hace al menos 12 años. Por esos años era una borrega insoportable que además chateaba por ICQ.

Uno me mandó una foto y la verdad que el muchacho era bastante fulero. No tengo mejor idea que mandarle la foto a una amiga con la frase: "mirá qué feo este tipo". Sí, mal yo.

Lo peor es que en vez de marcar REENVIAR lo que hice fue RESPONDER.

Incalificable.



cuando el cielo te da una mano.




Preciosa tardecita en la Quebrada de los Cuervos. Uds. ven el cielo pero quien sacó la foto estaba tirada en el pasto, disfrutando el solcito y la tarde libre. En el interior la gente es más amable, todos saludan.

Hasta de arriba te saludan.


Circe, la constructora

Tengo palacio nuevo, así que ando de reformas. Aprendí a revocar, poner tacos fisher, lijar, pintar (que no es así nomás, sobre todo cuando se trata de pintar el techo), pulir (con los cepillos del taladro... no hago la gran Daniel san) y algo de electricidad y sanitaria! Además de limpiar los oídos de la cocina, carpir mi jardincito (planté maíz y girasol) y armar estanterías.

No está mal. Cuando se me pase la novelería volveré a prestarle un poco más de atención al blog.

lunes, julio 21, 2008

Regalada!

“I give you the light of Eärendil, our most beloved star. May it be a light for you in dark places, when all other lights go out”



Regalos. Precioso tema para un post que andá a saber cuándo lo escribo y si me sale precioso, que no creo.

Tengo dos amigas, una sabe regalar la otra no. La que no sabe es porque me regala lo que a ella le gusta. La que sí sabe es porque me regala lo que me gusta a mí.

Ojo, no es de desagradecida. No me importan los regalos erróneos de los que no me conocen.

Pero como es una amiga, le perdono el desliz. Sobre todo si quiero que me perdone la mueca que no puedo disimular cuando abro un regalo y me encuentro la agenda de Coelho.

Tengo un amigo que no hacía regalos. Ahora sí. Un poco es mi culpa y me alegro por eso.

Por qué mi culpa? Porque yo sí le hice regalos, bobaditas, y se sentía culpable, seguro. Nunca me dijo, pero seguramente disfruta regalando. Y he de decir que lo hace muy bien. Un poco monotemático, pero prometió cambiar. Veremos.

A mi me gusta regalar. No sé si tengo el don del regalo justo, maravilloso. Como todo, requiere de práctica. Cuando voy por ahí pienso: esto es como para fulano! Y esto le encantaría a perengano!

También creo en hacer los regalos. Me gusta el invierno para tejerle una bufanda a alguien, un gorrito, una mañanita y ahí nos quedamos que soy Circe y no Aracne. Una botellita de algún licor, una grappamiel. Una cajita de bombones caseros (sin cucarachas, claro!) o los alfajorcitos de maicena. Etc.

Supongo que esto me viene de chica. El mejor regalo que recuerdo fue el moisés para mi muñeca. Después me enteré: mi madre y mi abuela me despacharon toda la tarde a lo de mi tía para armarlo. Era de mimbre, claro, con el volado en rosado, un colchón y almohaditas con sábanas bordadas por la abuela y mi rebozo de cuando era bebé como frazada. Lo que más me emociona ahora, es recordar que el tul del moisés fue el tul de la boda de mi madre.

Fue para reyes. En casa siempre los regalos grandes eran para reyes.

Me desperté y todavía estaba oscuro. Fui hasta donde estaban los regalos. El moisés estaba envuelto y yo no distinguía lo que era. Me fui a la cama de nuevo. Estaba emocionada pero no era suicida. Si me ponía a armar jaleo a esa hora iba a tener problemas.

Esperé hasta que escuché ruidos. Todavía recuerdo la emoción de ver la cunita para mi muñeca Carolina. Ya más grande supe apreciar el trabajo de mi madre y de mi abuela por dedicarse a hacer algo así para mí. Era algo que yo nunca había pedido, ni se me hubiera ocurrido y por eso mismo me pareció tan maravilloso.

En muchos de los libros de mi infancia los regalos tienen un papel importante. Mujercitas empieza con una escena de navidad, donde todas las hermanas renuncian a comprarse algo para ellas por comprarle algo a su sacrificada madre. En Narnia, el reinado tiránico de la bruja empieza a caer, el invierno se va y está llegando la navidad. Los regalos de Papá Noel para los hermanos Pevensie son significativos. Igual que los de Galadriel con la comunidad, en el Señor de los Anillos. Por dar sólo tres ejemplos.

Los Testigos de Jehová dicen que los presentes son inadecuados sólo por aquel episodio de Herodías, Herodes y Juan el Bautista. Dios no censura los regalos, a su hijo unos reyes de Oriente le arrimaron oro, incienso y mirra.

Regalos puros, nada de chantaje, interés o por cumplir.
Como se dice: “El afecto que se alimenta de regalos siempre tiene hambre”.

Sería interesante ahondar en el tema, averiguar de dónde viene la costumbre, cómo es en las diferentes culturas y demás. Pero no tengo tiempo ahora como para tratar de embellecer este –ya no tan escueto- post.

Sólo un regalo. Un torpe intento de envolver afecto con papel brillante.

Un regalo como amuleto, como promesa. Algo así como (tu) luz en frasquito.

domingo, julio 20, 2008

tanta isla...




Me recuerdo esto porque cada día tengo q más asco de nuestras amistades condicionadas. No creo que muchas resistieran una semana de convivencia física, de llegar trapos mojados, de enjugar vómitos.

Alguien me dice: “me resulta inaceptables las amistades intelectuales”. Se muy buen lo que busca expresar. Quiere amigos, no colegas. Porque aún así, qué distancia a la amistad. En Buenos Aires yo no podría, (porque sé que no debo) llegar de sopetón a la casa de mi mejor amigo; hay que telefonear primero, ceremoniosamente. Además no se debe buscar dos días seguidos al mismo amigo- por eso tenemos tres o cuatro para y los turnamos, y nos turnamos-; probablemente la segunda visita sería aburrida. Cambiando apenas un dicho italiano: L'amico é come il pesce: dopo tre giorni, puzza. La segunda visita es aburrida porque la primera sirvió y sobró para la ejecución de la función amistosa: viz, para intercambiar todas las informaciones u pareceres canjeables, agotar juntos un espectáculo o una música, y gozar de cariño viéndose. Como baterías descargadas hay que esperar cuatro o cinco días a que la tensión retorne. “¡Pero qué ganas de verte!” Aquí llamamos discreción al montaje habilidoso de la indiferencia. Me asombra advertir que mi mejor amigo me quiere en el fondo sin saber por qué, por lo irracional del cariño, y por los fragmentos personales que le confío. Lo peor es que evitamos con elegancia, deportivamente y con gran belleza, esas mostraciones de piel viva que cabe englobar en la atroz palabra confidencias. Pensar que ciertas cosas capitales en la vida de mi mejor amigo, las sé por terceros. Y aquí se roza el terreno de la especialización: no es raro que a otro (nada íntimo, por lo regular) le contemos sin temor lo que al amigo se calla. Hay un estante para sombreros y otro para calzoncillos.

No creo en los que se tutean a los diez minutos y se tupac-amarutean una mujer a las dos horas. No creo en las confidencias, en la sexualidad verbal entre copas. Tuve pruebas que vale menos que nuestra hidalga técnica del compartimiento estanco.
Sólo duele verificar, en plena compañía, tanta isla insalvable.

texto: cortázar/diario de andrés fava
Imagen: fotonovela encontrada en un quiosco perdido.