Hoy Rodia me descubrió en Twitter. Creo que se asustó un poco y lo entiendo, soy el fantasma del bloguerismo pasado.
Mencionó que elAbra cumplió 10 años ayer. Todo un logro en estos tiempos y salud por tan magna celebración!
Que nos pasó, que recordamos con nostalgia el blog, pensamos en volver, nos prometemos volver a escribir algún día pero no sucede. Porque lo plasmamos en 140 caracteres o en una foto y listo, lo dijimos, quedó y a otra cosa, mariposa. (o pajarito, en este caso)
Recuerdo cuando pasaba algo y pensaba: esto lo voy a subir al blog. Y empezaba a pensar cómo y qué poner. Ahora no es necesario, no hay que llegar a casa y prender la compu, con el celular basta. Y no me estoy quejando, solo que es diferente.
No sé si les pasa igual. A mi me pasa. La constancia no es el tema, porque nunca fui constante para nada, ni para un diario.... asi que eso está fuera de la ecuación. Pero hoy me atacó la nostalgia y nada pasa por que sí.
En escasos dos días vuelvo a cumplir años. XXXV. XXX de obsceno y V de vieja. Es una obscenidad envejecer.
Tengo entradas anteriores de cuando cumpli 28, 29 y 30 años. No me animé a releer. Aún no. Quizás otro día. Después dejé de escribir acá, pero empecé a escribir, creo yo, los capítulos más importantes de mi historia.
Eso suena cursi, lo sé.
A los 30 trabajaba más de 12 horas en algo que me encantaba... pero me estaba consumiendo y el trabajo y la comida no eran más que distracciones para no pensar, ni sentir, ni nada.
Así que dejé de trabajar tanto, hice ajustes y empecé, de a poco, a hacerme cargo de lo que estaba evadiendo: yo.
Aburrido, no? Pueden dejar de leer acá, no hay problema. Casi que lo escribo para mí, me lo escribo en voz alta.
Y yo me hice cargo de yo... (que viene con el ello y el superyó y es mucha gente para organizar!) Terminé las materias del liceo que me quedaban. Un tonto asunto pendiente que nadie entendía, ni yo, pero ahí estaba. Y sigo estudiando. Un pendiente de siempre que igual no me convence! :) El sistema educativo de este país es tan obsoleto... eso y que detesto escribir a mano. Pero ese es otro tema.
Después estaba el otro gran tema. Gran en sentido literal. Desde adolescente para acá me había tomado muy en serio aquello de comamos y bebamos que mañana moriremos... además de pertenecer a una familia donde la comida es amor (y del bueno, porque todos cocinan (-mos) bien) y no saber muy bien como expresar emociones (así que uno se las come y al parecer son hipercalóricas) Sumado eso a otros problemas menores de edad que me hacían pensar (en algún rincón oscuro de la cabecita) que ser gorda era mas o menos como ser inexpugnable.
Siguen acá? Bueno, por las dudas: nada de lástima, nada de pobrecita. Al contrario. Lo cuento porque de muchas maneras, todo lo malo, a la larga sirvió. Aquello de la resiliencia. Pero ya escribí de eso.
Cuestión que seguir así no tenía mucho futuro o al menos no uno bueno. Por eso decidí por la cirugía. También ya escribí de eso.
Lo que nunca hice, hasta ahora, fue mostrar fotos acá. Quizás me arrepienta luego, quizás no, no sé. Yo estoy muy feliz por la decisión que tomé, porque fue la primera vez en tiempo que hice algo por mí. Pero por mí en serio. Y sigo trabajando en eso....
Voy a cumplir 35. Para la mayoría (por no decir todos) mi vida le resultará patética... a esta edad, según el estándar establecido en nuestra bienamada sociedad ya tendría que estar divorciada y con varios hijos. Porque hasta se me pasó de largo la etapa del casamiento! :) No tengo trabajos notables ni un éxito rutilante. No tengo una carrera seria ni un título profesional (algo que muchos me reprochan porque al parecer soy muy inteligente y capaz) No soy una nueva uruguaya que viajó ya por medio mundo. No. No tengo grandes logros de esos. Y lo que más gracia me hace es que de verdad no me importa. Ni me importa que la gente piense que mi vida es patética.
Será de mediocre? Quizás. Las pude haber tenido si las cosas hubieran sido diferentes o me hubiera esforzado más? Quizás. Realmente, no me importa. Es tarde? No sé.
Cambiar lleva mucha energía. Mucha. No sé si tengo tanta para hacer todos los cambios necesarios.
Ahora, al poner la palabra Cambio me saltó una frase que me decían mucho, antes de operarme. "no vayas a cambiar después de adelgazar". A "la gente" no se la conforma fácil... porque una de las frases que más tuve que tolerar fue: "Es una pena que seas tan gorda... sos tan joven..." además de los innumerables consejos vacíos de cómo hacerlo. Por ejemplo: "salí a caminar!" despues los desafiaba a salir conmigo a caminar media hora pero ellos con una bolsa de papas al hombro. Ja. No, si hablar es fácil.
Pero, cuando me decidí a adelgazar, empezaron todos los "no cambies" Qué estaban pensando!? Claro que iba a haber cambios! De eso se trataba!
Y quizás uds, como yo, se pregunten a qué se referían... nunca supieron contestarme bien! Creo que tenían miedo que, después de adelgazar y ponerme linda (porque la asociación entre delgadez y belleza es inevitable) empezara a "creermela". Un razonamiento de ese estilo. Nunca fueron muy claros cuando pregunté.
Y sí, la opinión general es que estoy más linda. Entonces surgieron otros comentarios que me hacen sentir que antes era un bicho feo y desarreglado que no merecía el amor de nadie! :) Comentarios como: Ahhh ahora sí estás linda! Ahora sí vas a conseguir novio! Ahora sí te arreglas!
Y miren que son personas normales, según dictan las más estrictas normas sociales! Son las que, cuando muere trágicamente alguna jovencita dicen: "pobre, y era tan bonita!" Como si por ser fea fuera menos trágico. Pero me voy por las ramas.
Capítulo aparte es lo que les pasa a los tipos. No voy a escribir de eso ahora pero es muy gracioso verlos interactuar desde esta nueva perspectiva de "estar buena". Perdón, no quiero sonar vanidosa... para mi es casi una absoluta novedad el asunto y me hace mucha, mucha gracia. Sobre todo por mi nula capacidad de entender algunos códigos y las confusiones que se generan. Es casi como estar de visita en Francia, tratandod e hablar francés y sin querer le digas a uno, después de achurarle el dedo gordo del pie con el taco: excusez-moi! Te pisé! (anécdota basada en hechos reales) Pero ese es otro tema. No sé si da para publicarlo sin sentirme idiota. (más idiota)
Como sea, a los que les importo, saben que ahora soy feliz y eso les alcanza. Sé que me valoran por otras cosas. Ahora ya estoy en etapa de reconstrucción, a punto de entrar en el quirófano en un par de semanas para terminar el asunto de la piel que da nombre a tooooooda esta diatriba interminable. Pero francamente, el cambio mas notorio para mi es el de adentro... (aunque no me quejo de tener todo de nuevo en el lugar!)
Escribí mucho. Y me doy cuenta que no dije ni la mitad.
Igual, por hoy, es suficiente. Les dejo el video. La música es un golpe bajo, lo sé. :) Y recuerden, nada de penitas, hoy soy mucho más feliz.
Esta canción es perfecta para ustedes, de alguna forma son amores, de alguna forma están siempre adentro... aunque no los nombre... ni visite ni nada. Siempre, invariablemente, me dan la sonrisa.
El otro día, por casualidad, me acordé que yo tenía un blog. Rresulté ingrata, lo sé.
Pero volví. Yo había empezado a contar sobre este periplo de perder kilos y al parecer también perdí la memoria. En resumen, 1 año y 7 meses después tengo 70 kg menos. Sí, una persona (grande!) menos... y se ve que esa parte de mi era la que blogueaba. Pero bueno, acá vengo yo, lo que quedó para saludar y decir que soy feliz.
Algún día tendría que convocar a toda esa energía que se dispersó en el universo para que cuente como está, saber si es feliz y qué está haciendo ahora que no funciona como lastre.
Pero eso, en otro momento.
Decía, sí, soy feliz. No solo porque soy flaca (de afuera, porque la gorda mental se te queda!) sino porque por una vez que se me ocurrió hacer algo por mi, lo consguí y va bien (y cruzo los dedos!)
Tengo unas cuantas cosas para escribir, resultó ser una experiencia interesante por varios lados. Reducción corporal, crecimiento espiritual y emocional... y lleno de anécdotas tragicómicas de las que obviamente, no me podía escapar.
Ahora estoy en proceso para la última etapa que es la cirugía reconstructiva (porque la parte de mí que se fue, me dejó la piel como 4 talles más grande) Y si bien la piloteo con bastante éxito, hay algunos detalles que se pueden ajustar y eso haré en pocas semanas.
Hoy me voy, vine solo a barrer, sacar telarañas, abrir ventanas y dejar que entre un poco de aire en este pequeño rincón que tanto quiero y que todavía no me perdono haber olvidado. Quizás nadie venga ya a leer, no los culpo... fui la primera en irme... pero no importa, en cierta forma vengo a escribirle a la Circe que fue y a la que vendrá.
Francamente, lo mejor de todo el proceso es lo increíblemente fácil que resulta. Para los que sufrimos de dietas endémicas, poder adelgazar haciendo vida normal, es inefable.
Sí, claro, camino, como sano, masajes reductores, además de la nutricionista y el grupo de apoyo... pero lo mejor es que funciona. Si algún día me desacato y como normal... no afecta! una maravilla.
una ma ra vi lla.
Se que no escribo mucho por acá... no es que esté muy ocupada, pero me sigue dando pereza escribir.
Quizás me inspire luego y cuente un poco más, por ahora se resumen en que gracias a esto y a otras cositas buenas que se sumaron estoy bien y feliz.
Al parecer, tener dos tercios menos de estómago no tiene nada que ver con el aumento de ganas de escribir un blog.
Ya pasaron 49 días y en poco tiempo, muchos cambios. El más notable y esperado son los 20 kg. que ya no cargo. Parece increíble.
Igual, falta bastante. Pero es un buen comienzo.
Lo otro positivo de la operación es que, comparado a cuando hacía dieta, ahora no estoy de mal humor... es que controlarse todo el tiempo es agotador. En este caso ni estoy pensando todo el día en lo que no puedo comer, ni siento hambre, ni nada.
Claro, me apetecen un montón de cosas como antes, pero comiendo sano quedo llena y no me complico más. Y si me tiento, como como tan poco, no meto la pata... apenas me entra el talón! (no hablo de los dedos para que no piensen que me volví bulímica)
Ya como "normal" en cuanto a horarios. Las cantidades son graciosas: menos de 100 gramos. más no puedo! Eso sí, me mata la acidez. Pero tiene solución.
Lo que sí extraño es tomar abundante agua... ahora solo puedo tragos cortos y poco, porque me cae mal.
La mayoría de las cosas que comí las tolero bien. Me cuesta masticar y masticar las cosas, pero si no lo hago, después me arrepiento. Lo otro que me tiene asombrada es que como seguido polenta. Me cae bien y hasta me gusta. Me desconozco.
Estoy caminando todos los días más o menos 40 minutos.
Me vengo portando tan bien que me asusta.
:)
En realidad lo que me asusta es no cumplir el objetivo, ahí quedaría como una vulgar pichiruchi y no quiero. Después de todo este jaleo, hay que hacer las cosas bien. No está resultando difícil... pero claro, van 49 días y esto es para toda la vida.
Estoy más distraída, desmemoriada y varios "des" más... mi teoría es que antes pensaba con el estómago, por lo tanto, esto fue más o menos una lobotomía. Así que perdonen lo cachuzo de esta entrada.
Debí ir escribiendo de a poco para no aburrirlos, pero, acá va una crónica del tan esperado achuramiento... porque, francamente, entre mi operación y aquellos folletos contra la lucha contra el quiste hidático, un poroto. Espero que no le hayan dado mi pedazo de estómago a los perros.
Como sea...
El miércoles, a eso de las 7 me levanto, baño con un jaboncito especial y me hacen poner una túnica no apta para alguien que se va a operar de cirugía bariátrica, porque era decididamente angosta. Por suerte el camillero tenía una un poco más amplia... y ahí voy... saludando al resto de la sala como si fuera en un curioso carro alegórico.
Y allá iba, sonriente... aunque intenté comportarme. La mayoría de las que esperaban cirugía en la sala era por algún tumor y eso no era motivo de mucha sonrisa. Igual, alguna saludaba y decía: ahí va la alegría de la sala! :) sí, yo! Tampoco se necesitaba mucho, en realidad...
Llego a una suerte de estacionamiento de pre-operados. Somos varios que esperamos ahí, mientras nos vendan las piernas o controlan las historias clínicas... y onda service vamos marchando de a uno, cada uno a un block.
Llego al mío y los anestesistas me empiezan a conectar... una tabla para una mano, otra tabla para la otra... viene el cirujano y me dice que tiene que abrir el espacio entre las piernas, porque él opera desde allí (son tres) y mientras estaba en eso, me reí...y ante la pregunta de "por qué" del cirujano le digo que es muy medieval, que parece el potro... ES como el potro, contesta a su vez.
Igual estoy tranquila, no sé si por inconsciente o qué, pero estoy tranquila.
Luego me ponen la mascarilla y me hacen respirar profundo y me dicen, pensá en algo lindo... y me quedé en lo abstracto: algo lindo... algo lindo.... Y me dormí.
Cuando me despierto.... bastante tranquila también, veo de costado un reloj... 11:15. Trato de respirar hondo y duele... mala idea. La mascarilla es incómoda, pero es lo que hay y como no tengo muchas posibilidades de irme pronto de ahí, sigo durmiendo. Me despierto de a ratos, pasa el tiempo y me controlan cada hora la presión... a las 12:00 aprox, pasa el cirujano, me dice que salió todo bien y que ya le había avisado a mi madre que estaba bien. me duermo. a las 13:30 aprox: alegría! el anestesista me dice que me puedo ir a sala! El oxígeno ya me tenía harta así que era una buena noticia, pero NO, la dra. a cargo me dijo que me tengo que quedar más rato ahí.
15:00 horas, empiezan los preparativos para ver el partido. Suerte para mi, al menos me iba a entretener un rato, porque de lejos podía ver algo.
16:30 me dejan ir, ya estoy bien y la dra da autorización para que me lleven a sala. Le digo: esperen a que termine el 1er tiempo, sino me van a odiar los camilleros. Me dice, con ese comentario, voy a anotar acá que estás muy lúcida... pf! y lo dudaban? De todas formas, pregunto cómo desperté de la anestesia, si dije alguna cosa rara... y no, me dice, estabas muy tranquila.
Y listo, me llevan a mi cama. Me siento bien, 9 puntos.. literalmente... 4 tajos de con 2 puntos y uno más pequeño con 1 punto. Lo feo no eran los puntos, sino la puntada cada vez que intentaba respirar hondo.
A la noche ya me dejan levantarme, voy al baño, no me mareo... la verdad, me siento bien.
Y sigo tranquila. Fue más fácil (para mi) de lo que me imaginaba... así que descansé tranquilamente, esperando la placa de contraste, para ver si tenía fugas.
No vale la pena entrar en detalles, un asco. La cosa que estaba bien y me dejan tomar agua. Ya empiezo a darme cuenta de los efectos de la cirugía: me lleno con poca agua y no siento hambre.
Una maravilla.
Pero, no todo son rosas... el jueves y viernes, a eso de las 19 horas, me sube la temperatura y hago poquita fiebre, pero deciden dejarme hasta el lunes para comprobar que no sea por nada de la cirugía....
Al parecer era por la vía, rogué que me la sacaran y tomar, via oral, los medicamentos...
Dio resultado, porque el lunes me dieron el alta.
Y a casa.... Todo bien con el Maciel, la atención excelente, las enfermeras se merecen un capítulo aparte porque la verdad, tiene que ser vocacional... el equipo de cirujanos también excelente. Así que cero quejas y mil elogios....
Sólo un poco de lógico dolor, pero bien al fin. Luego cuento más extensamente la experiencia, fue muy medieval... en fin... la cosa es que estoy bien y en breve me dan el alta.
La parca si vino, pero justo no estaba cunado pasó.....
A pocas horas de entrar en el quirófano me doy cuenta que mi ansiedad transmuta en morbo en el estado más puro, por eso, querido lector, si eres sensible al humor negro, mejor... vete! La culpa la tuvo una amiga que en vez de preguntarme cuando me internan me dijo: "cuándo te entierran?"
Mi cirujano operó a más de 100 personas y hasta ahora ninguna se murió. Eso hace que el porcentaje previsto de decesos en estos casos (del 0.3%) todavía tenga cupo para mí. No es momento de ser la primera en algo, la verdad. Además, siento que si me muero justo en esta, voy a quedar como una pelotuda. Si la operación tiene éxito va a ser bárbaro... pero si la quedo, estoy segura que todos van a decir: "pero qué cosa, con qué necesidad se operó! Si estaba bárbara... bla bla bla" Así que mejor que no sea ahora la hora. Además, si me muero, este post va a ser realmente trágico.
Tengo otras dudas... por ejemplo: Caronte me llevará? qué tanto peso puede llevar su bote? Quizás al mejor estilo aerolínea tenga restricciones en ese sentido y me cobre más de dos dracmas por sobrepeso. Tampoco sé si pasaré por la puerta del Infierno... Si bien la justicia inspiró al Creador y todos sabemos que es el Gran Arquitecto... qué tan espaciosa será?
Y, espero conste en actas, sigo prefiriendo el Segundo Nivel.... Siempre me gustó el viento y creo que, después de un tiempo, se la puede llegar a pasar bomba ahí. Pero como viene la mano, seguro termino en el tercero!
Muy injusto! tendría que llevar algunas dracmas de más, se me hace que en el infierno todos son un poco más sobornables.
Ahora, con todos los laxantes que me hicieron tomar, seguramente termine en el Purgatorio. En fin, uds. bibamus, moriendum est! (salú!)
Para el Cielo, yo hice los trámites, espero estén vigentes... y no lean este blog.
Lo peor de todo es que tengo cerca a tres doñas que ya sacaron pasaje, me parece... Espero que el olor no La atraiga justo mañana. Esto que voy a decir es de una negrura infinita, pero en cierta forma, entiendo a los enfermeros aquellos... la situación de una en particular es taaan embromada que un poco de esa misericordia no vendría mal. Espero no pase nada malo, porque sino voy a ser sospechosa.
Ta, si están horrorizados por lo que escribo, sólo decir dos cosas: YO AVISE! y segundo, es una situación especial. Creo que normalmente no sería así... CREO.
Como sea, por hoy me despido... mañana a las 9 am me operan, tengo para unas horas en recuperación (espero no decir ninguna bestialidad de estas mientras esté con los vapores finales de la anestesia) y luego volveré a sala y espero no sentirme tan mal como para postear algo. De hecho, espero estar, simplemente.
Me río mientras escribo todo esto y un poco me asombro... o soy muy inconsciente o de verdad no tengo miedo. Y no sé, la verdad... Alea Jacta Est!
AL parecer los pitbull ODIAN a los gatos. Que sí, que los ODIAN. Me acabo de enterar de eso gracias a la ilustrativa conversación que escucho desde mi cama, en mi apartado, en la sala del hospital donde me encuentro ahora.
Identifico unas cuatro voces que empezaron hace un rato, como debe ser, hablando de enfermedades y dolencias varias. Pero desde hace un rato los temas van variando: flores y plantas junto con los males que las aquejan como heladas, por ejemplo.
Luego pasamos, invariablemente, a las mascotas.... ahhhhh yo soy muy gatuna, dice una voz. Después, para mi sorpresa, porque esperaba que se pusieran a hablar de familiares, volvieron a los árboles frutales... a mi me encantan los higos, dice otra.
Llega el cuarto de hora de las frases hechas y la filosofía de salón de peluquería: "yo no le deseo mal... pero el que las hace las paga!" Y para mi sorpresa, esta vez se ve que hice algo bien, porque no estoy en el medio de ellas, sino en el fondo y sola.
Ahora, estaba todo bien hasta este preciso instante en que empiezan a hablar de comida y yo llevo 5 días a caldo, gelatina y jugo.
Nada es perfecto.
Y yo estoy bien, esperando. La operación será este miércoles 8 am.
:) cuando tenga más novedades, les cuento!
Salú!
Termino de escribir esto y me traen la cena... una bandeja con COMIDA! uff... otra
prueba! ja. insisto en que no puedo, la tisanera me dice: acá en la PLANILLA dice que es "dieta de salú". Así que me fui a hablar con la enfermera antes de devorar esa bandeja, de pura bronca. ja. En fin, ahora estoy saboreando un rico caldo (según me dijo, porque no es ni rico, ni caldo ni tiene sabor!) y gelatina!...
Me gustaría decir alguna barbaridad a alguien para poder, al menos, comerme mis palabras!
Llegó el día de la llamada, mañana empieza la dieta líquida, el lunes me internan y el miércoles me operan.
Y después se verá.
Feliz, simplemente. Incluso como que no caigo y desconfío un poco... hay un paro de Salud Pública en ciernes... pero, Alea Jacta Est!
Luego les iré contando más!
miércoles, junio 13, 2012
Nunca había estado en una lista de espera... tendría que tener asientos, porque a veces se hace larga, la pucha.
Como sea, sigo en espera y en este proceso de esperar y no desesperar más o menos sigo a dieta y haciendo las cosas bien para que, cuando llegue el día, no me tiren pa'trás por algún problema en los valores del más minúsculo análisis.
Porque seguramente pase algo de eso, pero al menos que no sea por mi culpa.
Algún seguidor de las leyes de atracción diría que si pienso así es peor... es muy graciosa la ley de atracción... entendí un poco más la bazofia aquella de Coelho sobre que el universo conspira... si el universo está humanizado en algún punto, es en un retorcido sentido del humor.
Como sea, uno dijo por ahí y para mi con mucha razón, ningún pensamiento puede obrar más allá que dentro de la cabecita del cristiano en cuestión.
Yo, por las dudas, me voy preparando para alguno de estos inesperados chistes universales.
"Un barco, tipo carguero, con una pileta en el medio... el agua está turbia pero algo se mueve... yo me to el brazo y atraigo el interés de eso que anda ahí.... camino bordeando la pileta -siempre con la mano en el agua- y la criatura parece atraída por eso. Alguien me advierte que tenga cuidado y le digo que está bien, que no va a pasar nada, que es justo lo que quiero.
Y de golpe salta del agua un tigre, yo le atajo el hocico con las manos y el me rodea con las zapras. Y así luchamos, mirándolo a los ojos y presionando con fuerza para que no logre abrir la boca. Extrañamente no me desgarra, se esfuerza sólo por morderme pero no lo dejo.
Me despierto sintiendo como se aflojan todos mis músculos, después de tanta tensión tratando de no morir."
domingo, abril 15, 2012
Hoy leía por ahí la noticia que Demi Lovato (???) casi atropella a Paul McCartney.
Hubiera sido una ironía demoledora.
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Volví a leer. Luego de mi abstinencia volví a las lecturas livianas y familiares como algunos libros de mi infancia y adolescencia. Desde hace un año, más o menos, termino los libros que empiezo.
Digamos que tampoco me metí con libros muy serios... no sé si Canción del hielo y fuego entra en esa categoría pero realmente son entretenidos.
Y yo me siento una lectora convaleciente.
Dentro de los autores queridos que busqué para este proceso de retorno fue el viejo y querido Dosto....releí "noches blancas", algunos cuentos y empecé y terminé El idiota.
"tomate un diazepam... tenés como para tres meses!"
Eso en un mundo ideal donde no haya paros, donde los cirujanos tengan siempre los suministros médicos para operar... así que siendo optimistas, me operarían a finales de junio o principios de julio.
Se completaría en junio un año de estos trámites... por esa fecha de 2011 fui a ver la cirujano la primera vez y ahí me inscribió en un raid de exámenes médicos de todo tipo y color.
Teniendo en cuenta que en algunos países la lista de espera es de 8 años y que particular esta operación me costaría unos (mínimo) 10 mil dólares. 4, 5, 7 meses no es tampoco taaaaanto tiempo como para no esforzarme y amasar un poco de paciencia.
El problema va a ser mantener la dieta que con toda la fuerza empecé en marzo (pensando que me operaban en abril!) de todas formas, mañana me anoto en un gym, como para aprovechar el tiempo mientras sigo en la dulce espera... a la inversa. ja.
Y claro, de buenas a primeras reabro el blog con este tema. En parte porque como dije antes, lo aconsejan. Otra parte es porque me ayudó leer el de otros y quizás este ayude a alguien. También extraño un poco escribir... y como nunca tengo nada para contar, ahora que sí, escribamos.
Pancho se me queja que demoro en empezar a contar. Es que en realidad no quería agobiarlos con detalles, así que, si te aburren los detalles de una conversación que podrías escuchar en un consultorio mientras esperás al médico, no te leas esta entrada. De todas formas, tampoco voy a abusar de quienes quieran leer con detalles superfluos.
Por qué ahora? Porque ya probé un montón de cosas y hasta ahora no dieron resultado... por mi culpa, claro. Y cuadró todo para una entrevista con el cirujano y me dijo que sí, que soy operable. Así que estoy en proceso. Esto vendría a ser como hacer dieta a prepo. Aunque quiera, no puedo comer más de lo que tengo que comer. El efecto colateral positivo es que voy a ahorrar plata. :-) Ya me pueden invitar a sus casas, como poquito y dentro de poco, voy a ocupar menos lugar.
Claro, no te operan la cabecita, asi que el antojo de los excesos y las delicatessen va a seguir. Porque donde se ve la cabeza de gordo, por ejemplo, es en un heladería. Nunca van a escuchar que piden limón y maracuyá light. No. Mascarpone y chocolate holandés... en mi caso. Cualquier sabor que pidan (jamás una fruta salvo frutillas a la panna) siempre serán granizados o con almendras, o al ron... suculento. Como uno, vamos. Así que habrá que cambiar la mentalidá, vió? Ya asumí que bastante buena vida me di en estos añitos como para ahora poner en orden la casa.
Dentro de las FAQs sobre el tema, siempre sale a relucir por qué no hago ejercicio. Yo les aconsejo que hagan la gran Rocky, se carguen media res, en vez de pegarle, y salgan a correr por ahí a ver qué onda. Bué, más o menos por eso no hago el ejercicio suficiente ahora. La idea es hacerlo... más adelante. No estaría bueno que se me entren a caer las carnes, no sería agradable... así que el ejercicio será necesario a medida que me vaya achicando.
Contestando otra pregunta de Pancho si es igual al bypass gástrico y no, no es igual. Acá sólo te sacan buena parte del estómago y ahí queda. El bypass te reconectan el intestino así que es mal malabsortiva y estás atado a vitaminas toda tu vida. Esta es igual de efectiva, menos compleja aunque un poco más lenta. Pero, como se dice: piano piano va lontano.
En youtube está el video de la operación, pero no sé aún si ponerlo. Se hace por laparoscopía así que apenas te quedan unos tajitos y es menos riesgosa aunque siempre hay algo de riesgo, claro. Pero bué, riesgo hay en vivir, vamos. De todos los testimonios que leí y escuché, nadie se arrepiente. Ni los que se sabotearon... esos se arrepienten de no haber aprovechado esa oportunidad. Espero no sea mi caso.
Lo curioso de todo esto es que, cuando me mandaron mil estudios previos (eco-cardiograma, electrocardiograma, figrogastroscopía, análisis de sangre y orina completos, ecografía de sistema digestivo, polisomnografía y funcional respiratorio) pensé que algo iba a estar mal. Es decir, tantos años de excesos deberían tener alguna consecuencia... pero no. Ni colesterol, ni ácido úrico (no en valores alarmantes) el corazón que es una joyita... todo así.... Entonces, con más razón mejorar la carrocería ya que motor y autopartes están en excelente estado, único dueño.
Mañana voy a buscar unos resultados más y el lunes 19 vuelvo con el cirujano. Ahí tendré más novedades.
Por último, gracias, amigos, por estar... al menos a los de siempre. alguno quizás se sume (y bienvenidos!!) otros quizás se bajaron. Es lindo saberlos ahí, a unos clicks de distancia. Los abrazo.
Me recomendaron abrir un blog para empezar a documentar mis experiencias con la operación de manga gástrica que, espero en breve, me haré.
Ya tengo blog, abandonadito por propia voluntad, pero lo tengo. De todas formas estuve en la duda si no abrir uno nuevo ya que esto viene a ser como una nueva etapa, algunos hablan de empezar de nuevo. Pero no, yo no empiezo de nuevo, eso no se puede! En todo caso, será tomar otro camino y ver si sí hay algo nuevo bajo el sol.
Y me hago la manga gástrica porque soy gorda. Algo que es fácil de disimular en internet. Pero como uno no va por la vida tapándose los rollos con la laptop, vamos a hacer esto de forma integral. Desde ahora, y al menos por un tiempo, también soy gorda en internet.
Y no es fácil ser gorda. (porque de verdad soy gorda, no solo un poco traumada por unos sutiles rollitos) Supongo que esto lo intuyen todos, pero la verdad, cansa física y anímicamente. Sobre todo que la gente crea que uno es gordo porque quiere y que la fuerza de voluntad la guardamos para mejores ocaciones. Pues no. No tengo ninguna fuerza de voluntad para esto, me gusta cocinar, disfruto la comida y disfruto el exceso. Sí. Pecadora.
Así me fue. Entonces después de probar innumerables dietas y dejarlas y todo lo que ya sabemos, llegó casi de casualidad la posibilidad de operarme. No es una solución mágica pero al menos, no se hace tan cuesta arriba.
Muchos salieron a cuestionar esta opción diciendo que por qué en vez de operarme no hacía dieta y ejercicio... hay que joderse con los iluminados de turno! Pero si seré boba! Claro!!!! cómo no se me ocurrió antes... creo que la gente piensa que los gordos somos tontos.
Si a alguien se le ocurrió algún comentario de ese tipo, ahórreselo.
Ahora, estoy en una etapa previa, ya hice todos los exámenes que para sorpresa de muchos dieron bien (yo ya esperaba encontrarme un alien o dos adentro) asi que ahora estoy a la espera en la lista y teóricamente caería a mediados de abril. Pero como nunca ligo nada, andá a saber.
En qué consiste? Me sacan el 75% del estómago así que tengo que comer menos a prepo y chau. Además de llenarte con poco, en la parte que marcha, se va la que general la hormona que te avisa que tenés hambre. Mejor todavía.
Claro, se puede sabotear todo y de a cucharitas te mandás un litro de häagen-dazs como si tal cosa. Y también tiene riesgos, como todo. Pero... es esto o más de lo mismo. Así que, allá vamos... contra vientos y mareas.
Haciendo un alargue para tener luz en el campamento. Está bueno estar bien lejos, pero hay que pagar las consecuencias. Aproximadamente 10 pesos el metro. Ahí se ve mi útil navaja suiza que curiosamente se expresa en chino.
El camino hasta la playa son dos preciosas cuadras en bajada que se transforman en dos tediosas cuadras en subida al querer volver.
Pero vale sobradamente la pena. Está un poco fría de más este año, pero tolerable.
Tomando sol con moderación a las 6 de la tarde. Nada de andar aumentando la población de pecas.
Me congelé esperando que la luna se notara más porque se veía que iba a estar hermosa. Y la foto no le hace ni un poquito de justicia.
No, no les pedí nada, tampoco es un ajuste de cuentas. Hasta el año pasado se portaron re bien. Este año sólo les quería agradecer y los espero con un medio y medio fresquito, porque deben estar cansados de tanta agua y pasto para los camellos y ellos que revienten.
Así que acá los espero, como no tienen que dejar regalos, se pueden tomar una copa antes de seguir y así les agradezco el regalo más maravilloso de los que me acuerdo. Bueno, en realidad dos. Uno fue la tradicional bebota. Sí, porque era una nena y tenía (bah, tiene, porque todavía anda por ahí) pelo! Diferente a todas las demás, así era Carolina. Bautizada en honor de mi prima más chiquita. Y bueno, siempre durmió conmigo porque no había otro lugar. Después le acomodé cunas en cajones o cajas improvisadas hasta que los reyes me dejaron un Moisés!
No, no ESE Moisés, no el de la vara y el mar en dos, sino la canasta… pero en este caso sin calafatear (no tenía intenciones de tirar a Carolina ni al Nilo ni al Rio de la Plata) y decorado con una guarda con una tela rosa con pintitas blancas con un volado y una cinta de raso. También tenía un colchón y almohadita, las sábanas blancas con detalles en rosa yun primoroso tul para protegerla de los mosquitos.
Recuerdo esa madrugada, me levanté un par de veces bien sigilosamente y tanteaba el regalo tan grande pero no podía adivinar qué era! Estaba oscuro y no me animaba a prender la luz… una casita? Qué era?? Qué sea de día ya!!!!! Y volvía a mi cama.
Claro, después me dormí... pero apenas había salido el sol y desperté a la casa con un grito… (que no era nada raro, era bastante gritona de chica…. Y de grande…bué, es otro tema) y aparece mi madre sonriente. Que si me gustó???? Pero, lo más maravilloso del mundo! Porque ni se me había ocurrido pedírselo.
Pero ese no era el secreto de la maravilla del regalo. Les cuento el backstage.
El día anterior me mandaron a Melilla a jugar a lo de mis primos todo el día. Ahí aprovecharon mi madre y mi abuela para armar el moisés. Las dos cosieron cada detalle y el más lindo, el tul era el de la boda de mi madre.
Decí que yo era terrible descuidada y destrozona de chica y de eso ya no queda nada. Cómo lo lamento. Pero me sigue emocionando como aquel día, quizás más, seguro que más porque ahora entiendo.
Lamento por los nenes a los que nunca les llega nada o por aquellos a los que sólo les llega una nintendo wii….