jueves, abril 03, 2008

El carnaval del mundo engaña tanto...




No me puedo dormir. El cansancio es buen remedio para la tristeza, pero esta noche pudo más.

Hace un tiempo me leían este poema del mexicano Juan de Dios Peza. Luciendo esplendorosa mi ignorancia ni conocía el poema ni la versión que hace Canario Luna.

Hoy volvió a mi mente.

Yo, en general alegre, ingeniosa y ocurrente para entretenimiento de los demás, no encuentro sosiego para tanta tristeza.

Yo, compañía de tantos cada tarde, cuando se apaga la luz vuelven de a uno, se arriman los fantasmas... pero a darme la espalda, acentuando la soledad.

Pero aún de espaldas les adivino la mueca, sé lo que piensan, están ahí para recordarme mi propia saga montevideana.
Pero no te preocupes, pequeña, uno, dos, tres y cuatro trabajos te aturdirán como siempre, para que no recuerdes, para que no pienses y ¡alegría, alegría! ¿Cómo vas a estar triste vos, justo vos?

y ¡tu quoque fili mi! Dónde estás vos, justo ahora que te necesitaba!

a joderse mija, a joderse, déjese de tanto spleen, que esto es así. Y tráigase un almuadoncito que esto va para largo. Pero ahora: shhh que canta el Canario.



Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez ante un médico famoso,
llegose un hombre de mirar sombrío:
-Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distaeréis. -Tanto he viajado
-Las lecturas buscad -Tanto he leído-
Que os ame una mujer - ¡Si soy amado!
-Un título adquirid -Noble he nacido.

¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
- ¿De lisonjas gustáis ? - ¡Tantas escucho!
-¿Que tenéis de familia?...-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?... -Mucho, mucho.

¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

-Me deja- agrega el médico -perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.

-¿A Garrick ? -Sí, a Garrick...La más remisa
y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa !

-Y a mí me hará reír?-Ah, sí, os lo juro !;
él, sí, nada más él...Mas qué os inquieta?...
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick ! Cambiádme la receta.

¡Cúantos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay ! ¡ Cuántas veces al reír se llora!..
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto;
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

viernes, marzo 28, 2008

espejito, espejito...

Ayer me encontré otra casi cana. es decir, un largo cabello pelirrojo que poco tiene que hacer entre tanto pelo negro, pero ahí está, como cromático testigo del paso del tiempo.

También ayer, pero más tarde, hablaba de espejos y de espejos de los hoteles (no sean guarangos) que nos reflejan -en mi opinión- diferentes. Acaso ya cansados de tantas caras y cuerpos, se muestran negligentes con su tarea y nos devuelven una imagen distorsionada.

Esto lo escribí hace un año y medio atrás y anoche lo recordé...



El verdadero castigo de nuestra raza es envejecer.

¿Como se soporta el levantarse todos los días para enfrentar el recuerdo de las malas decisiones que ya están formando fila para darte (cada una) una soberana cachetada?

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Me están saliendo algunas canas. Calculo que tener el pelo tan negro tiene sus ventajas: para llegar a blanco, primero tiene que pasar al pelirrojo, que es lo que está sucediendo en estos momentos...

Yo me las arranco, total... Pero no falta el que te dice: “no!!! Si te sacás una cana te salen dos.”
Todavía no sé como opera esto: si es que cual hidra, en el lugar donde fue cortada una salen dos nuevas o es que aparte de ese pelo -que volverá a crecer como cana- otra, la más cercana, supongo, comenzará a emblanquecer... todavía tengo mis dudas al respecto.

Pero lo mismo me lleva a preguntarme: ¿Acaso las canas son producto de una maldición para que se ensañen de esa manera? ¿Qué hace que un pelo se comporte de forma tan peculiar?

¡Andá a saber! Yo en eso no creo mucho.

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¿Qué ha llevado a que nuestras generaciones vituperen lo que otrora se respetaba? Aquello de respetar las canas ya no corre, parece. El otro día, a raíz de esta nueva etapa, comenté que me gustaría “dejarme” las canas. ¡Horror! Una mujer me dice: ¡Teñite! sino, vas a parecer de más edad. ¿Cómo? En todo caso, Si me las tiño, voy a parecer de menos edad. Las canas aparecer con la edad... no al contrario.

(Ah, también aparecen por stress... no creo que sea el caso.)

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He notado que hay espejos amigables y otros más hostiles. En general el de casa, el de nuestro baño, el que nos conoce en los peores estados... es propenso a ser benigno y generoso con nuestros marchitos rostros y vapuleadas anatomías... en cambio los espejos ajenos, sobre todos los de uso público son agresivamente crueles con quien se les pone en frente... ¿Será el hastío de reflejar a tantos?

Por otra parte, anoche me encontré con el espejo del hotel... y ¡oh, sorpresa! No me miraba yo, sino que el reflejo me observaba a mi. Evidentemente no me conocía... pero se portó bastante bien... Aunque debo admitir que se quedó preocupado... esa mirada antes de apagar la luz... Pensé en volver... pero no... no... las mujeres que le preguntan a los espejos no tienen la mejor de las famas.

jueves, marzo 27, 2008

sabelo

Sí, a veces me pasa: Hay cosas que no sé.

Y no sé por qué te sorprende tanto.

Además, si te pregunto, es porque considero que sabés más del tema que yo.

Así que sabelo, de algunas cosas no sé.

martes, marzo 25, 2008

Lunes

No empezó bien, y no se puede esperar nada más de un lunes.

El reencuentro con compañeros (compañeros?) de trabajo (uno), que más valdría no verlos por una laaaaarga temporada.

Me convocaron para dar clases en un nuevo lugar. Justo la noche anterior un amigo me dijo que no tenía que trabajar tanto. Pero igual dije que sí, me gusta enseñar. Pero creo que me estoy volviendo adicta al trabajo. Bah, adicta a los proyectos nuevos, porque al rato me aburro. Lo bueno de dar clases es que es por algunos meses, nomás. Mi aburrimiento puede tolerar eso perfectamente.

Reunión de trabajo (tres) extraordinariamente positiva y productiva. Todos llegamos en la hora y el día correcto, nos pusimos de acuerdo pronto y en una hora tocamos todos los temas y quedó casi todo listo para arrancar el lunes próximo. Maravilla!

Bajo a la calle a esperar que me pasen a buscar, un muchacho de no más de 18 años, pasa y me mira, sigue, para, vuelve y me dice: “disculpe, pero tengo que decirle que es ud. muy hermosa” (sic) sí, me dijo de usted, eso también me hizo sonreír y contestarle “y vos sos muy amable”. Supongo que detectó incredulidad en mi voz y replicó: “se lo digo de verdad, es muy hermosa”. Le dije gracias y siguió su camino el buen samaritano de los piropos.

Al fin, me van a buscar, paso por Tres Cruces, levanto el pasaje sin problemas, me hacen un descuento… Epa… este lunes repuntó.

Llego a casa. Mi madre me espera con varias malas noticias: La muerte del hijo adolescente de una prima de mi madre y mi tía con serios problemas de salud.

No puedo sacarme esta familia de la mente. Me emocionaron mis padres, que se quedaron hasta tarde y me llevaron a la Terminal, cuando de ordinario se acuestan y yo me voy en taxi.

Y nada, yo no sé si puedo escribir sobre tanto dolor.

jueves, marzo 20, 2008

otoño!



Ahhh me gusta el otoño. De antemano disfruto ese solcito de las 4 de la tarde (que me agarra trabajando) pero algún domingo me encontrará en casa, comeré algunas mandarinas (sí señores, man-da-ri-nas) y manzanas (aprovéchenlas ahora que están como deben: crujientes, dulces y jugosas) leeré alguna cosa, empezaré con las labores de crochet y de ser posible tirada en la alfombra. Siempre al sol.


Qué cosa linda el otoño.

De nuevo a la captura de hojas rojas y toda la gama de amarillos. Pisar las hojas de los plátanos en las veredas!!!! En mi mente, que no es muy original, el otoño es amarillo y cálido. Una estación que me gusta ver llegar, imperceptible, con los cambios en el paisaje.

Diferente piensa la vecina que reniega con tanta hoja y su obsesión por la vereda barridita. Y qué manía con la fogata... como precoces remedos de una noche de san Juan.

No diré que es mi estación favorita, todas tienen sus cualidades y las aprecio, pero ahora es tiempo de saludar al otoño. Me pregunto qué se le ofrendará como bienvenida.

Pero, por otra parte, y pensando en los amigos que están en el otro hemisferio: Feliz primavera, estimados, disfruten la estadía de Perséfone con uds.

Dibujitos de Liniers, el primero para el otoño y el segundo, claro, para la primevera.