Acosados por la nostalgia, se escucha de todo, pero, cada tanto vale la pena.
Estoy horneando unos muffins y mientras, busco algo de interés en la tele, a sabiendas de la escasa propuesta y como más de una vez, termino en el 5.
Está buscadores y, como decía, en honor a la nostalgia proyectaron este video: Kanasas y Dust in the wind...
Y mientras, por alguna razón recordé esta canción de Leo Maslíah. Así que las posteo las dos, porque, a quien no le pasó de ir contra el viento y que se le llenen los ojos de tierra???
sábado, agosto 22, 2009
jueves, agosto 20, 2009
Nadie me ama....
Hoy me acordaba de aquella publicidad que usaba esta canción de Nat King Cole, de lo que sí no me puedo acordar de qué era, aunque tengo la leve idea de que eran artefactos viejos.
No la encuentro en internet, lo cual me preocupa.
En fin, la cosa era hacer un dúo con el tocayo y cantar... nadie me amaaaaa...... así, como lo canta él.
domingo, agosto 16, 2009
muñequitas
estoy dibujando princesas para mis sobrinas
Princesas... en realidad les dibujos unas muñequitas con vestidos que ellas luego pintan. Son bastante malos, pero a ellas les gustan...
decía, estoy haciendo lo que ellas llaman "princesas" para que luego las pinten. Ahora se fueron a dormir y tengo ganas de hacer lo mismo, pero si no cumplo con la cuota de dibujos pactada, se complica.
Hice un alto porque mientras las dibujaba recordé que las empiezo a hacer igual igual a cómo mi madre empezaba las muñecas que yo le pedía me dibujara. Esto es, por el rostro que es como una U pero sin que las patitas lleguen a la misma altura... después el pelo, el cuerpo, etc.. pero siempre empiezo por lo mismo.
nada, recordé eso y quería dejarlo anotado.
buenas noches.
Princesas... en realidad les dibujos unas muñequitas con vestidos que ellas luego pintan. Son bastante malos, pero a ellas les gustan...
decía, estoy haciendo lo que ellas llaman "princesas" para que luego las pinten. Ahora se fueron a dormir y tengo ganas de hacer lo mismo, pero si no cumplo con la cuota de dibujos pactada, se complica.
Hice un alto porque mientras las dibujaba recordé que las empiezo a hacer igual igual a cómo mi madre empezaba las muñecas que yo le pedía me dibujara. Esto es, por el rostro que es como una U pero sin que las patitas lleguen a la misma altura... después el pelo, el cuerpo, etc.. pero siempre empiezo por lo mismo.
nada, recordé eso y quería dejarlo anotado.
buenas noches.
lunes, julio 13, 2009
un té y otras nimiedades
“Lo peor que me pasó en la vida, fue comer dulce de membrillo” dijo Magalí, que tiene 6 años.
Esperemos que a los 60 siga siendo el dulce de membrillo lo peor que le pasó a Magalí, aunque sospecho que cuando lo cruce con queso, no va a tener tan mala opinión de él.
A mí no me gustaba nada el dulce de batata. Sigue sin gustarme. Pero por aquellos años ya me pasaban cosas peores.
De todas formas, no iba a hablar de desgracias, sino de menudencias.
Un simple yuyo, la marcela. Tan simple! Conocida también como vira-vira, la Achyrocline satureioids se llama marcela porque crece en marzo. Así de fácil.
Mientras el agua se teñía de amarillo en la taza el vapor se metía por la nariz y se hacía recuerdos.
Mi casa tenía dos plantas, en la de arriba, vivían mis abuelos. Un tiempo yo dormí en un cuarto allí y compartía mucho tiempo con ellos.
Los rituales comenzaban temprano: a la hora de la comedia de la noche, en general brasilera como la Reina de la Chatarra, se prendía la estufa a querosén para calentar el ambiente y de paso algo para picar. La estufa tenía arriba como una chapa donde ponía desde refuercitos de jamón y queso hasta rosquitas de chicharrones caseras para que quedaran calentitos para el mate.
A veces también mirábamos el crucero del amor o reportera del crímen, dependía del día. Después de la picadita, mi abuela ya ponía la caldera en la estufa para luego llenar la bolsa de agua caliente.
Terminaba lo que había que ver en la tele y mi abuela iba a la cocina. Prendía la cocina y ponía agua para el té. Todas las noches hacía dos vasitos de té de marcela: uno para cada uno. Mientras, yo me sentaba en una silla cerca de la mesada y hablaba. Hablaba mucho. Mujer paciente y sabia, nunca me dijo: no digas pavadas. Y eso que era mi especialidad. Se tomaba en serio mis comentarios de gurisita.
Luego, a acostarse. Los cuartos eran como en las casas de antes, comunicados con puertas. Mi abuela la dejaba entornada por las dudas.
En ambos cuartos la luz para iluminar el rato de lectura nocturna y luego la despedida.
Quien apagaba la luz primero decía:
-buenas noches!
El otro lado contestaba:
-que descanses! o que descansen!
-Igualmente
-Gracias!
Siempre el mismo diálogo, por años. Hoy lo recordé, sólo por el aroma de la marcela. Y lo escribo porque no lo quiero olvidar. No tomo marcela tan seguido.
Escribiendo esto también recordé que los días muy fríos y cuando mis abuelos estaban más viejitos, mirábamos tele pero ellos en su cama y yo encaramada en la misma sillita de cardo con almohadón que mi abuela me preparaba.
Vienen más recuerdos… voy a atenderlos.
Buenas noches…
Esperemos que a los 60 siga siendo el dulce de membrillo lo peor que le pasó a Magalí, aunque sospecho que cuando lo cruce con queso, no va a tener tan mala opinión de él.
A mí no me gustaba nada el dulce de batata. Sigue sin gustarme. Pero por aquellos años ya me pasaban cosas peores.
De todas formas, no iba a hablar de desgracias, sino de menudencias.
Un simple yuyo, la marcela. Tan simple! Conocida también como vira-vira, la Achyrocline satureioids se llama marcela porque crece en marzo. Así de fácil.
Mientras el agua se teñía de amarillo en la taza el vapor se metía por la nariz y se hacía recuerdos.
Mi casa tenía dos plantas, en la de arriba, vivían mis abuelos. Un tiempo yo dormí en un cuarto allí y compartía mucho tiempo con ellos.
Los rituales comenzaban temprano: a la hora de la comedia de la noche, en general brasilera como la Reina de la Chatarra, se prendía la estufa a querosén para calentar el ambiente y de paso algo para picar. La estufa tenía arriba como una chapa donde ponía desde refuercitos de jamón y queso hasta rosquitas de chicharrones caseras para que quedaran calentitos para el mate.
A veces también mirábamos el crucero del amor o reportera del crímen, dependía del día. Después de la picadita, mi abuela ya ponía la caldera en la estufa para luego llenar la bolsa de agua caliente.
Terminaba lo que había que ver en la tele y mi abuela iba a la cocina. Prendía la cocina y ponía agua para el té. Todas las noches hacía dos vasitos de té de marcela: uno para cada uno. Mientras, yo me sentaba en una silla cerca de la mesada y hablaba. Hablaba mucho. Mujer paciente y sabia, nunca me dijo: no digas pavadas. Y eso que era mi especialidad. Se tomaba en serio mis comentarios de gurisita.
Luego, a acostarse. Los cuartos eran como en las casas de antes, comunicados con puertas. Mi abuela la dejaba entornada por las dudas.
En ambos cuartos la luz para iluminar el rato de lectura nocturna y luego la despedida.
Quien apagaba la luz primero decía:
-buenas noches!
El otro lado contestaba:
-que descanses! o que descansen!
-Igualmente
-Gracias!
Siempre el mismo diálogo, por años. Hoy lo recordé, sólo por el aroma de la marcela. Y lo escribo porque no lo quiero olvidar. No tomo marcela tan seguido.
Escribiendo esto también recordé que los días muy fríos y cuando mis abuelos estaban más viejitos, mirábamos tele pero ellos en su cama y yo encaramada en la misma sillita de cardo con almohadón que mi abuela me preparaba.
Vienen más recuerdos… voy a atenderlos.
Buenas noches…
jueves, julio 09, 2009
no sé
yo sé que no vengo muy seguido por estos lados. ultimamente (meses) no tengo ganas de escribir. Tampoco tengo mucho material interesante como para que valga la pena.
Hablar de actualidad? no. La gente me tiene bastante harta. Me cansan los que se quejan todo el tiempo de lo mal que les va sin tener idea de lo que es que te vaya mal en serio, me agotan las noticias manipuladas donde intentan mantenerme en mi casa y con miedo a todo, los políticos desbordaron los límites de mi tolerancia y el mundo está bastante de cabeza.
Desarrollar alguno de estos temas... no. de pensarlo ya me agita la válvula, como diría Ignatius.
sobre mi? ahhhh no. mejor no. no sabría por donde empezar y como viene la mano, tampoco quedaría nada en claro.
ficción? no sé. lo más parecido son los sueños, que ya los relato en oníricos varios.
estoy leyendo muy poco, así que no puedo comentar ningún libro.
Sí estuve viendo mucho cine y algunas series. eso podría ser... tengo algunas reflexiones al respecto.
pero no ahora... ahora me voy a dormir.
gracias por pasar... perdón que te hice perder el tiempo...
Hablar de actualidad? no. La gente me tiene bastante harta. Me cansan los que se quejan todo el tiempo de lo mal que les va sin tener idea de lo que es que te vaya mal en serio, me agotan las noticias manipuladas donde intentan mantenerme en mi casa y con miedo a todo, los políticos desbordaron los límites de mi tolerancia y el mundo está bastante de cabeza.
Desarrollar alguno de estos temas... no. de pensarlo ya me agita la válvula, como diría Ignatius.
sobre mi? ahhhh no. mejor no. no sabría por donde empezar y como viene la mano, tampoco quedaría nada en claro.
ficción? no sé. lo más parecido son los sueños, que ya los relato en oníricos varios.
estoy leyendo muy poco, así que no puedo comentar ningún libro.
Sí estuve viendo mucho cine y algunas series. eso podría ser... tengo algunas reflexiones al respecto.
pero no ahora... ahora me voy a dormir.
gracias por pasar... perdón que te hice perder el tiempo...
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