"Bueno, N*... que puedo decir en este mail, que intenta ser un mail de navidad...A ver... podria empezar porque debo reconocer que en este 2008 hemos disfrutado mas que un vinculo alumno - profesor... hemos llevado a cabo una relación que, a mi gusto, fue verdaderamente buena.
De verdad, N*... me sentí muy cómodo en tu clase, me senti muy bien, creo que tu postura como profesora es la mejor manera de llegar a los alumnos y de hacer que se interesen por las cosas.
Sin lugar a dudas me llevo mucho de este año, y vos estas dentro de esas tantas cosas que me llevo.
Muchas gracias por todo! Te deseo lo mejor en esta navidad y un año 2009 de PUTA MADRE! jaja!Muchos besos! Se me cuida! Y nos vemos el año que viene en el curso!"
Me siento Sir Sidney Poitier en "al maestro con cariño". Este borrego me hizo emocionar y la verdad es el mejor saludo de Navidad que me ha llegado.
Nene, no te pedí permiso para publicarlo, pero igual no sé si sabés llegar hasta acá. Igual: muchas gracias, sos un tesoro!
Parecería que sí, según lo que se escucha o se lee. Igual, no es tema que vaya a tratar acá.
Pero por ahí, es un tema de todos los días… ahora parece que se está listo para un papa negro, para un James Bond negro. Pero nadie parece estar listo para un negro negro.
Tiene que haber referentes de una etnia para empezar a respetar a los demás? Ahora que un negro es presidente de Estados Unidos, son personas a las cuales se les debe prestar atención?
Diría que mejor diversifiquemos. Ya tenemos un Presidente negro en EEUU, tengamos un papa asiático y un James Bond del altiplano. Así de un plumazo pasamos a ser todos iguales.
O mejor, que James Bond sea una chola boliviana y el papa un niño asiático.
Pero no era de esto de que quería escribir. Porque no quiero que lean, quiero que escuchen.
por qué?
Porque hoy escuchaba un programa de blues, que prometió, para el próximo viernes, una selección de gospel. Me acordé de cuando tomaba clases de canto, de mi paso por Amazing Grace y cómo llegué a perpetrar una canción bellísima, John Newton, su historia como esclavista y su conversión, África y de vuelta a las clases de canto donde la profesora me dio una canción bellísima en zulú en honor a Nelson Mandela y Winnie.
Busqué la partitura, pero no la tengo acá, así que en Internet debe estar, pero por la letra no la encontré, mi memoria se apiadó y vino a mi rescate: también la escuché en Tímpano, el programa de Viglietti. Rogué para que el espectador tenga todavía el archivo. Y lo tiene: fue en el año 2002, el 9 de febrero. Por si lo quieren escuchar, se llama Desde África . Viglietti nombre a los cantantes, Harry Belafonte y Miriam Makeba, y los busqué por Internet.
Dos que se dedican hace decadas a decir lo que parece que ahora se están desayunando todos.
"Dónde están los racistas?" dice Vilgietti que dijo Makeba en un recital. Tengo un amigo que a veces dice "porque yo soy negro" y la respuesta que suele tener es: "no sos tan negro" a modo de aliento. Para pensar.
La maravilla de Internet hizo que me topara con este lugar (que recomiendo pasen y vean) que justo subió el disco hace dos semanas.
Acá les dejo la canción, pero si quieren, desde ahí se pueden descargar todo el disco.
Foto 1: En haití de Juan Laport. Foto 2: Dos niñas en Les Cayes Foto 3: Mural en Les Cayes
todos los sufrimientos y todos los peligros de los dos amigos permanecían escondidos, ocultos, bajo una capa de esa burlona alegría...
...es la que constituye el encanto de las mas delicadas amistades y la que nos preserva a menudo de muchas locuras y tonterías.
Buscar el lado ridículo de las cosas es descubrir el lado débil e lógico.
Reír de los peligros en que se ve envuelta el alma es ejercitarse en afrontarlos, como nuestros soldados van a la linea de fuego riendo y cantando.
Burlarse de un amigo es salvarlo de un decaimiento de ánimo en que nuestra piedad le hubiera excitado a complacerse.
Por último, burlarse de uno mismo es preservarse de la estúpido embriaguez del amor propio, exagerado. He notado que las gentes que jamás se chancean están dotadas de una vanidad pueril e insoportable.
"Hoy me siento profundamente melancólico, no se por qué. Me desayuné tan mal esta mañana... Jamás he comido peor desde que tengo cocinera. No puede uno comprar buen tabaco: la administración nos envenena. Me han traído unas botas nuevas que no me sientan tan bien... llueve... Qué sé yo qué más...? Los días son largos, como días sin pan, desde hace algún tiempo, no es cierto? No; usted no conoce este malestar, el placer enojoso, el tedio que embriaga, el mal sin nombre del que le hablé noches pasadas en el saloncito lila, en que quisiera ahora encontrarme, porque estoy pasando un día fatal para pintar, y, no pudiendo pintar, me agradaría mucho aburrirla con mi conversación."
George Sand/Ella y Él
Este libro lo compré hace tiempo, lo tenía ahí, sin tocar y hoy revolviendo en busca de algo que me ate otra vez a la lectura, me encontré este fragmento definiendo el mal sin nombre.
qué se yo qué más?
Hoy es un poco así. hoy? la semana. la semana?
Busco refugio en la música, a falta de lugar para armar un rompecabezas, escucho una y otra vez la misma pieza. La rescaté de mi memoria. Ahora juego a eso, tratar de recordar lo que sabía, lo que me gustaba, lo que me alegraba.
El tesoro de hoy: hacer una grulla de papel y uno de los temas de Cinema Paradiso.
La grulla la dejé en una rama, la pieza la traje para compartir.